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    Caballos Fiscales (CVF), la calculadora definitiva

    Los caballos fiscales no miden la potencia de tu coche. Son un número administrativo que sale de una fórmula con la cilindrada y el número de cilindros, y que determina el tramo por el que pagas el impuesto de circulación. Un deportivo de 300 CV y un diésel de 120 CV pueden tener caballos fiscales muy parecidos.

    • Se calculan con la fórmula del Anexo V del Reglamento General de Vehículos
    • Dependen de la cilindrada y del número de cilindros, no de la potencia real
    • Determinan el tramo del IVTM y se usan también en algunas tarifas de seguro

    Calcular caballos fiscales

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    Potencia fiscal

    El resultado se trunca a dos decimales, como exige el Anexo V («aproximada por defecto»). En híbridos, fíate del campo P.2.1 de la ficha técnica: la norma no resuelve cómo combinar los dos motores.

    Qué son los caballos fiscales

    La potencia fiscal, o caballos fiscales (CVF), es una magnitud administrativa creada para clasificar vehículos a efectos tributarios. No aparece en ningún catálogo comercial porque no describe las prestaciones del coche: describe su cilindrada de una forma comprimida.

    La razón de que exista es histórica. Cuando se diseñó, la cilindrada era un buen indicador del tamaño y del consumo de un vehículo, y por tanto de la capacidad económica de su propietario. Con la generalización del downsizing y la sobrealimentación esa relación se ha roto: hoy un motor 1.4 turbo puede dar más potencia real que un 2.0 atmosférico y, sin embargo, tener menos caballos fiscales.

    El efecto práctico es que la potencia fiscal penaliza la cilindrada, no el rendimiento ni las emisiones. Es una de las críticas recurrentes al IVTM, y el motivo por el que se ha propuesto en varias ocasiones sustituirlo por un impuesto ligado al CO2.

    La fórmula oficial

    Está en el Anexo V del Reglamento General de Vehículos (Real Decreto 2822/1998). Para motores de combustión interna alternativos:

    CVF = T × (0,785 × D² × R)^0,6 × N

    T
    0,08 para motores de cuatro tiempos; 0,11 para motores de dos tiempos.
    D
    Diámetro del cilindro en centímetros.
    R
    Recorrido del pistón, o carrera, en centímetros.
    N
    Número de cilindros.

    El Anexo V recoge además dos fórmulas que suelen olvidarse. Para motores rotativos (Wankel) y para vehículos eléctricos, la potencia fiscal no sale de la cilindrada sino de la potencia efectiva en kilovatios:

    CVF = Pe ÷ 5,152 (Pe = potencia efectiva en kW)

    Un eléctrico de 70 kW, por ejemplo, da 13,58 CVF.

    La expresión 0,785 × D² × R es el volumen de un cilindro, así que multiplicada por N da la cilindrada total. De ahí que circule una versión simplificada que parte de la cilindrada en lugar del diámetro y la carrera:

    CVF ≈ T × (cilindrada total ÷ nº de cilindros)^0,6 × nº de cilindros

    Conviene saber que esta versión no está en el BOE: el Anexo V sólo contiene las cuatro fórmulas anteriores, y ninguna menciona la cilindrada. Es una identidad matemática deducida por terceros, y las dos vías no dan exactamente lo mismo, porque la cilindrada oficial de la ficha técnica es un entero redondeado calculado con π/4 mientras que la ley manda usar la constante 0,785. Úsala sólo si no conoces el diámetro y la carrera, y sabiendo que es una aproximación.

    Un 1.9 TDI con diámetro 7,95 cm, carrera 9,55 cm y 4 cilindros da 12,897762 por la fórmula completa, es decir 12,89 CVF, que es lo que muestran las fichas técnicas reales. Por la vía simplificada, partiendo de los 1.896 cm³ nominales, saldría 12,90. La fórmula completa es la que coincide con el documento.

    El exponente 0,6 hace que la fórmula crezca más despacio que la cilindrada: doblar los centímetros cúbicos no dobla los caballos fiscales. Y conviene desmentir una idea muy extendida: la potencia fiscal no depende sólo de la cilindrada, sino de la cilindrada y del número de cilindros. Los mismos 1.600 cm³ dan unos 10,38 CVF repartidos en tres cilindros, 11,65 en cuatro y 13,70 en seis.

    Se trunca, no se redondea

    El Anexo V cierra diciendo que la potencia fiscal se expresará «con dos cifras decimales aproximada por defecto». Aproximada por defecto significa truncada, no redondeada: 12,897762 se queda en 12,89, no sube a 12,90. Es un detalle que parece menor y no lo es, porque los tramos del IVTM se definen justo con dos decimales y un redondeo mal hecho puede cruzar la frontera de 11,99 a 12,00 y cambiar la cuota.

    No existe un valor mínimo. Un ciclomotor de dos tiempos de 49,77 cm³ arroja legítimamente 1,14 CVF.

    Dónde encontrar tus caballos fiscales sin calcularlos

    La potencia fiscal es el campo P.2.1 de la tarjeta ITV, expresado con dos decimales. No lo confundas con P.1, que es la cilindrada en cm³, ni con P.2, que es la potencia neta máxima en kW. Y no lo busques en el permiso de circulación: P.2.1 es un subcódigo nacional español que no existe en el modelo europeo. Desde la Ley 50/1998 el cuadro de tarifas del IVTM para turismos incorpora también dos decimales, precisamente para recoger ese dato con precisión: por eso los tramos se expresan como «de 8 hasta 11,99».

    Un detalle que despista con los coches antiguos: hasta 1995 la norma obligaba a anotar la potencia fiscal «despreciando los decimales», así que una ficha de esa época puede poner 12 donde la fórmula da 12,89. No es un error del documento ni una fórmula distinta, sino la convención de anotación que estaba vigente entonces.

    Si el vehículo no tiene ficha técnica española —una importación pendiente de matricular— no habrá dato de potencia fiscal hasta que se emita. En ese caso la fórmula es la única vía, y es también la que aplica el ingeniero al elaborar la documentación.

    Los ayuntamientos pueden comprobar que la potencia fiscal de la ficha técnica esté correctamente calculada conforme al Anexo V, de modo que el dato de la ficha no es inatacable si contiene un error de cálculo.

    Para qué se usan

    • Impuesto de circulación

      Es el uso principal. Los tramos del cuadro estatal para turismos y tractores se definen por caballos fiscales, y el salto de un tramo al siguiente puede más que duplicar la cuota.

    • Seguro del vehículo

      Algunas aseguradoras siguen empleando la potencia fiscal como variable de tarificación, aunque cada vez pesa menos frente a la potencia real, el uso y el historial del conductor.

    • Clasificación administrativa

      Aparece en trámites de matriculación y en la documentación técnica del vehículo, y es un dato que los ingenieros calculamos al elaborar fichas reducidas de vehículos sin homologación europea.

    Calculadora impuesto de circulación

    Coches eléctricos e híbridos

    En un eléctrico puro no hay cilindros que medir, y el Anexo V lo resuelve con una fórmula propia: CVF = Pe ÷ 5,152, donde Pe es la potencia efectiva en kilovatios. La misma fórmula se aplica a los motores rotativos. Toma el valor de Pe del campo P.2 de la ficha técnica o del certificado de conformidad.

    Los híbridos son otra historia, y conviene decirlo con claridad en lugar de fingir que está resuelto: el Anexo V no contempla el caso de un vehículo con motor térmico y motor eléctrico a la vez, y no fija cuál de los dos manda ni cómo combinarlos. En la práctica la ficha técnica trae un valor de potencia fiscal ya asignado, y ese es el que utiliza el ayuntamiento. Si tu caso es un híbrido, fíate del campo P.2.1 de tu documentación antes que de cualquier calculadora.

    Las motocicletas eléctricas, a efectos de IVTM, suelen asimilarse en las ordenanzas a las motocicletas de hasta 125 cc, que es el tramo más bajo.

    Preguntas frecuentes

    Esta herramienta es orientativa. La cuota que finalmente exija la Administración depende de la ordenanza o de la normativa vigente en la fecha de devengo. Si necesitas un dato con validez ante la ITV o Tráfico, escríbenos.